Una caja de ritmos que vive en el navegador
Mixtape es un secuenciador de 16 pasos que funciona entero dentro de la página: no hay nada que instalar, no hay que crear una cuenta para empezar y no hace falta saber de música. Se hace clic en la cuadrícula para poner un golpe, se pulsa play y ya suena. Eso es todo lo que hay que aprender.
Ningún sonido es una grabación. Cada bombo, cada redoble y cada nota se calcula en el momento, dentro del navegador, con el motor de audio de la propia página. Por eso carga en segundos y por eso cada cambio se escucha al instante, sin esperar a que nada se procese.
MIX! AI sugiere, usted decide
Mixtape viene acompañado de MIX! AI, que mira el beat que hay en pantalla y propone cambios concretos: correr un redoble, abrir un hi-hat, cambiar una nota del bajo. Cada propuesta aparece como una fila con un botón para aplicarla y otro para deshacerla.
No toca nada sin permiso y nunca reemplaza lo que se armó. Es una segunda opinión, no un piloto automático — la decisión sigue siendo de quien está haciendo el beat.
Gratis para empezar, Pro para terminar
Se puede usar sin pagar ni registrarse: diez sesiones completas, sin tarjeta. Una sesión es un rato armando algo, no una visita — abrir y cerrar la página varias veces en la misma hora cuenta como una sola. Y lo que se armó queda guardado en el navegador aunque se acaben.
Mixtape Pro abre lo que hace falta para terminar un tema y sacarlo: exportar la mezcla en WAV, guardar proyectos, compartir un beat por link, efectos por pista, teclado en pantalla, grabación de voz, más instrumentos, modo canción y los diez patrones. Cuesta $2 al mes o $15 el año entero.
Mixtape lo hace T3AMPO Studio, un estudio independiente de videojuegos y medios interactivos en Limón, Costa Rica.